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“El famoso ‘juanete’ es la deformidad más frecuente en el pie”
12 de enero de 2026
Los juanetes y otras deformidades del pie son una de las consultas más frecuentes en traumatología y pueden llegar a condicionar la calidad de vida de quienes las padecen. La Dra. Carmen Verdú, traumatóloga especializada en pie y tobillo en el hospital IMED San Jorge de Alcoy, en una entrevista con la cadena SER: las causas más habituales de estas patologías, las opciones de tratamiento conservador y quirúrgico, o la importancia de una correcta valoración individualizada de cada paciente.
La deformidad conocida popularmente como juanete y científicamente como hallux valgus es, según explica la Dra. Verdú, la patología más frecuente del pie. Asegura que en su alrededor del 70 % de los casos corresponden a deformidades del antepié, como juanetes o alteraciones en los dedos.
Aunque la herencia genética puede influir, especialmente en pacientes jóvenes, el factor determinante en la mayoría de los casos es el calzado. “El uso prolongado de zapatos estrechos, con punta cerrada y tacón, especialmente en el caso del calzado femenino, provoca que los dedos no se puedan mover con libertad y se vayan deformando progresivamente”, explica la especialista.
¿Cuándo es necesaria la cirugía del juanete?
La Dra. Verdú subraya que no todos los juanetes requieren intervención quirúrgica. “La cirugía es el único tratamiento que corrige la deformidad, pero solo debe indicarse cuando existe dolor importante, una alteración clara de la calidad de vida o dificultades significativas para calzarse”, señala. En ningún caso se recomienda operar por motivos exclusivamente estéticos.
También se encuentra con casos donde los pacientes tienen un juanete solo en un pie, y en el otro no: “Cuesta mucho encontrar un zapato. Entonces, esas serían las únicas indicaciones para operar”.
Cirugía abierta y cirugía percutánea: dos técnicas, un mismo objetivo
En cuanto a las opciones quirúrgicas, la especialista aclara que tanto la cirugía abierta como la cirugía percutánea persiguen el mismo fin: realinear el antepié y devolver la funcionalidad al pie.
La principal diferencia radica en el abordaje. Mientras que la cirugía abierta se realiza mediante una incisión convencional, “realizamos una serie de cortes, que nosotros los llamamos osteotomías, para realinear el antepié y poner cada articulación en su lugar”.
En cuanto a la cirugía percutánea, se realizan incisiones muy pequeñas y material específico. “Se ha puesto muy de moda porque como hay poca herida en la piel, parece que hayamos hecho una cirugía muy pequeña”, añade.
“No hay una técnica mejor que otra de forma general”, explica la doctora. “Cada caso debe individualizarse en función del tipo de deformidad, la edad del paciente y sus necesidades”.
Dedos en garra, martillo y otras deformidades
Las deformidades de los dedos del pie, como los dedos en garra o en martillo, son también muy habituales con el paso de los años. Según la traumatóloga, el apoyo continuado del peso corporal sobre el antepié durante la marcha, “la fase de despegue”, unido al uso de calzado inadecuado, provoca que ligamentos y tendones pierdan tensión y aparezcan estas alteraciones: juanetes, dedos en martillo, en garra, en maza, clinodactilias… “No se opera salvo que genere molestia”.
En muchos casos, especialmente en niños, se trata de variantes anatómicas que no generan dolor y no requieren tratamiento quirúrgico, salvo que produzcan molestias o limitaciones funcionales.
Traumatología multidisciplinar en IMED San Jorge de Alcoy
Desde el hospital IMED San Jorge, la Dra. Verdú forma parte de un equipo multidisciplinar, integrado por 6 traumatólogos, cada uno especializado en diferentes áreas. Este enfoque permite ofrecer una atención integral y especializada en patologías de pie y tobillo, miembro superior, rodilla, cadera y otras afecciones traumatológicas, con excepción de la cirugía de columna.
Atención especializada en accidentes de tráfico
IMED San Jorge también cuenta con la Unidad de Tráfico unidad específica para la atención a pacientes que han sufrido accidentes con el vehículo. Desde la primera asistencia en urgencias hasta el seguimiento por parte del equipo de traumatología, el paciente recibe una atención coordinada que incluye tratamiento médico, rehabilitación, cirugía si es necesaria y apoyo administrativo para la gestión de informes y trámites: "Les vamos asistiendo, tratando y guiando en el control de las lesiones que se hayan podido producir durante el accidente y a la vez tenemos un grupo de administrativas que les ayudan a gestionar toda la documentación".